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viernes, 10 de septiembre de 2010

FILIPINAS; el viaje, orfanatos, ICAB, etc

A mitad de julio partimos una familia y yo hacia Filipinas para recoger a una preciosa niña que el ICAB les había asignado. Tras un largo viaje, llegamos el sábado al medio día a Manila, descansamos el fin de semana y el lunes por la mañana viajamos a Dumaguete (zona sur) donde se encontraba la pequeña.

Al llegar a Dumaguete la sensación fue de haber retrocedido en el tiempo, de encontrarnos en un lugar pintoresco, cálido y rural. Nos vinieron a recoger la directora del centro y una enfermera voluntaria con su furgoneta.
Llegamos al orfanato y nos encontramos ante una parcela con jardín y animales, en el centro había varias casitas donde habitan los niños y sus cuidadoras. Realmente se veía un lugar bonito y lleno de vida.
Los padres pudieron permanecer en el orfanato todo el tiempo que desearon. Acudíamos a primera hora de la mañana, marchábamos a comer a un sitio cercano y en cuanto los niños habían terminado la siesta, volvíamos hasta que tenían que irse a dormir. El período de acoplamiento dependiendo del menor es más o menos largo, teniendo en cuenta que el viaje dura como mucho 10 días. Normalmente el segundo o tercer día de haber conocido al menor, los padres se lo pueden llevar al hotel.
El período de transición y de adaptación puede ser duro tanto para el menor, como para los padres adoptivos. En el caso de Filipinas, nos solemos encontrar casos en los que los menores se encuentran muy apegados al personal del orfanato (directores, cuidadores, etc.) por lo que al marcharse, los pequeños lo sienten como una auténtica pérdida. Sin embargo, los padres no deberían verlo como algo negativo, sino al contrario, es muy importante que un menor haya querido a alguien, de esta forma, aunque sufrirá hasta haber superado el duelo, a posteriori le será mucho más fácil establecer vínculos con sus padres adoptivos. Estos vínculos, muy probablemente, serán más fuertes y estables que los que se dan en otras circunstancias. Otro aspecto muy importante y positivo es saber que vuestro hijo/a ha sido bien cuidado y atendido por el personal del orfanato durante el tiempo en el que no lo habéis podido hacer vosotros.

Tras pasar unos días en la región, regresamos a Manila y realizamos la visita oficial al Inter-Country adoption Board. Ese mismo día visitaron el ICAB dos familias españolas y dos familias americanas que estaban en el país para recoger a sus hijos. Todas las familias esperan esta visita con ganas y desean realizarse la famosa foto en los bancos de la sala de espera del ICAB como señal inequívoca de que por fin tienen a su hijo/a con ellos.
Los trámites en el ICAB son rápidos, distendidos y agradables. La trabajadora social en cargo del caso entrega la documentación pertinente y solicita en ese momento a la familia si desean escribir un mensaje en el expediente su hijo/a. Con gran sorpresa observé que en la primera hoja de cada expediente, había un recuadro con muchos renglones vacíos en los que ponía “message”. Nos explicaron que en ocasiones, los menores adoptados quieren viajar a su país de origen y visitan el ICAB para ver su expediente. El ICAB apoya fervientemente la búsqueda de orígenes, de forma que se convierte en una pieza clave y en cómplice de los padres en este proceso. De esta forma, cuando los niños filipinos adoptados crezcan, si lo desean, tendrán la oportunidad de disponer de toda la información existente de sus orígenes, así como también se encontrarán con un emotivo mensaje de sus padres adoptivos, escrito el día de su visita oficial.
Como podéis apreciar, este es otro de los toques mágicos del proceso adoptivo en Filipinas.

En mi estancia en Manila, visité seis orfanatos más, todos sorprenden por su amplio espacio exterior, con césped, gran vegetación, pequeños parques con toboganes, columpios, todo tipo de estructuras de colores, etc. Todos los orfanatos cuentan con una enfermería con recursos modestos, pero que garantizan el bienestar y la salud de los niños. Las casitas donde duermen los niños están limpias y ordenadas, en ellas se respira cariño, amor y respeto. Todas las cuidadoras que pude observar eran mujeres, tratan a los niños con delicadeza, cariño y muchísima paciencia. Los niños responden a ese trato de forma afectiva, estableciendo fuertes vínculos emocionales con ellas. El buen trato hacia los niños no deja de lado los límites y las normas, siendo necesaria cierta disciplina para ayudarles en su crecimiento y maduración psico-afectiva. Los pequeños suelen tener un horario muy ajetreado a lo largo de todo el día, se levantan pronto, comen cinco veces al día, hacen ejercicio, acuden a misa, duermen dos siestas y se limpian a diario.

Para finalizar, quería compartir con vosotros una consulta que realicé en el ICAB sobre la ley que entró en vigor en junio del 2009. Esta ley hace referencia a la declaración de adoptabilidad de los niños, pasando a ser administrativa, en lugar de judicial como se procedía hasta ahora Este cambio implica que procesos que antes duraban años, en la actualidad duran semanas o meses a lo sumo. El ICAB se mantiene positivo ante tal cambio, reconoce que han necesitado un período de tiempo de transición para poder adaptarse a la nueva ley. Sin embargo, creen que a partir de este mes de septiembre puedan vislumbrarse de forma más clara los beneficios que aportará esta nueva ley en el campo de la adopción internacional.

Aprovecho la ocasión para informaros que a lo largo del mes de agosto hemos recibido dos asignaciones más. Se trata de dos varones, uno de tres años y otro de 11 meses.

Enhorabuena a todas las familias!!


Un abrazo
Nuria Miranda
Delegada Créixer Junts Baleares

martes, 29 de junio de 2010

FILIPINAS, LA GRAN DESCONOCIDA EN ADOPCION INTERNACIONAL

Las Islas Filipinas se encuentran en la zona oriental, justo debajo de la isla de Taiwán. Se trata de un archipiélago formado por más de 7.000 islas donde encontramos una antigua colonia española, dominada por EEUU después de la segunda guerra mundial, siendo actualmente una república gobernada por su nuevo presidente Benigno Aquino.

Filipinas es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza, el submarinismo, etc.,… Aunque podría extenderme mucho hablando de la belleza y candidez de las Islas, el objetivo de estas líneas es el de dar a conocer a los futuros padres adoptivos este pequeño paraíso para la adopción internacional.

Filipinas es un país en el que las adopciones se encuentran centralizadas en un organismo llamado Inter Country Adoption Board (ICAB). Este organismo se encarga de dirigir, controlar y ejecutar todo lo referente a protección de menores. De esta forma, los expedientes de adopción internacional deben ser aprobados por este organismo para que los padres adoptantes puedan ser incluidos en la lista de futuros padres adoptivos de Filipinas.

Desde el mes de junio del 2009, Filipinas cambió sus leyes referentes a la declaración de adoptabilidad de los menores. Desde esa fecha, conseguir el estatus legal de adoptabilidad de un menor se realiza de forma administrativa, en lugar de hacerlo judicialmente. Hacía mucho tiempo que los filipinos luchaban por este cambio legal, que mejora la calidad de vida de los menores y facilita e impulsa las adopciones internacionales. Gracias a ello y a la buena gestión del ICAB, actualmente los tiempos de espera se encuentran entre los 17 y 24 meses aproximadamente, desde el momento en el que es aceptado el expediente.

También es cierto, que por el momento, existe una moratoria por la que queda prohibido aceptar expedientes de adopción de niños de 0-24 meses. Sin embargo, sí se aceptan expedientes de familias que deseen adoptar a un menor a partir de los 25 meses de edad (Idoneidades de 0-3, de 0-4, son el rango de idoneidad más pequeño que aceptarían).

La adopción en Filipinas es una adopción dulce y familiar. Percibimos estos matices en cualquier momento del proceso de la adopción. Las asignaciones se hacen de una forma minuciosa, teniendo en cuenta toda la información de la que disponen, para poder encontrar los mejores padres a cada menor. En este sentido, también son especiales los informes médicos y psico-sociales del menor. Los informes que recibimos de Filipinas son sin lugar a dudas excepcionales, en ellos observamos generalmente una información médica detallada, incluso realizan pruebas específicas si consideran que son necesarias, suelen incluir una redacción espectacular de la historia clínica del menor y también informes de trabajadores sociales muy competentes y profesionales.

También observamos esos matices de cuidado y protección de los menores en el viaje a Filipinas. Se trata de un viaje que normalmente tiene una duración de una semana, en el que se exigen unos días de convivencia con el menor, a ser posible en el mismo orfanato. La idea es que los padres entren en el mundo del menor y se empiecen a crear lazos afectivos en el lugar donde el menor se encuentra más cómodo; su hogar y su país. Esta es una oportunidad, que considero de oro para los padres. Ese es el momento de aprovechar al máximo esos días y conocer el mundo que, hasta ahora, ha rodeado a vuestros futuros hijos, conocer sus costumbres, la comida que más le gusta y la que menos, si le gusta más jugar a coches o hacer puzzles, conocer a sus compañeros, a las cuidadoras, preguntar todo lo que os pueda ser útil para conocerle mejor, para que la adaptación posterior sea mucho más fácil.

Los orfanatos suelen estar fundados por religiosos implicados con el pueblo filipino. Cada uno tiene diferentes medios materiales, pero en lo que coinciden todos, es en el trato a los niños. El pueblo filipino conserva el sabor latino en el trato personal, el contacto físico se encuentra totalmente integrado en su cultura y tradición. Las cuidadoras tratan con cuidado y mimo a los niños, son frecuentes los besos, abrazos y tenemos que tener en cuenta que eso nutre a los niños prácticamente en la misma medida que la leche o el pan.

Hasta aquí mi pequeña introducción en este mágico mundo de la adopción internacional en la República de Filipinas. A principios de julio viajo a Filipinas para realizar algunas gestiones y acompañar a una pareja que adopta con Créixer Junts y que por fin les toca realizar el tan ansiado viaje para conocer e ir a buscar a su hija. Espero poder contaros muchas más cosas a la vuelta de mi visita.

Un abrazo a todos

Nuria Miranda
Delegada Créixer Junts Baleares