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jueves, 17 de febrero de 2011

A RITMO DE SENEGAL 4. VOLVIMOS Y VOLVEREMOS

Con mucha ilusión por equipaje y con una maleta de 23 kilos repleta de semillas volvimos a Senegal para plantarnos en Tambacounda con el fin de recoger a los primeros niños que nos ofrecía aquella remota región del interior.

Las semillas,- que desde la ignorancia calculamos que pueden servir para cultivar muchas hectáreas y dar de comer a muchos parroquianos-, afanosamente seleccionadas por uno de los afortunados padres fueron rápidamente puestas a disposición de un tambacundés amigo de la CREIXER JUNTS para ayudarle a él y a muchos de sus familiares a tener un nuevo medio de vida lleno de esperanza y futuro. Por su parte, los niños, tras unas horitas de papeleo, también fueron puestos a disposición de sus nuevos padres que, seguro, también les proporcionarán un nuevo porvenir cargado de unas esperanzas e ilusiones que difícilmente iban a poder encontrar de permanecer allí.


Pero, como era de esperar, no todo iba a ser tan rápido. Los pasaportes de los niños, que en la anterior adopción no supuso más que unos pocos días de espera, les tocó en esta ocasión padecer el ritmo local. Tardamos casi tres semanas en conseguirlos para poder regresar felizmente a España. Pero volvimos, que es lo importante.

Mientras esperábamos los pasaportes, una familia, cuya demanda había sido registrada diez días antes, fue requerida por Protección de menores para hacerles la entrevista. Para nosotros supone un verdadero triunfo tan corto plazo, pues en los anteriores casos había transcurrido un periodo interminable entre el registro y la entrevista.

Pero, lo que para unos supone una verdadera alegría a otros les puede haber llegado a suponer un magro resultado para tanto esfuerzo y tiempo. Es lógico, porque no nos cansaremos de advertir que África y por extensión Senegal son un territorio difícil. Donde solo los más fuertes, o, parafraseando a Darwin,- solo los que tienen mayor capacidad de adaptación-, son los que subsisten en sus empeños y alcanzan sus sueños. Ya sea la caza para la mera supervivencia vital o la simple consecución de una ilusión, solo los tenaces que están absolutamente convencidos de sus proyectos, aquellos que son los suficientemente tolerantes y dúctiles con las circunstancias siempre inciertas y adversas que les rodean y solo aquellos capaces de superar y adaptarse a las peores contingencias e inclemencias, ya sean estas climáticas, psicológicas o burocráticas, llegarán a traspasar paciente y estoicamente los muchos obstáculos con los que se van a ir topando en el transcurso de su camino.





Cabe destacar que nuestras primeras familias senegalesas que han adoptado en Tambacounda pertenecen a una de estas especies a las que el eminente naturalista inglés concedería, sin lugar a dudas, un sobresaliente en “capacidad de adaptación”. Desde aquí queremos agradecerles que hayan comprendido perfectamente lo que es adoptar en Senegal y por supuesto su presencia y apoyo en la reunión celebrada en Sevilla el pasado 11 de febrero.

Porque nuestra experiencia africana nos lleva a pensar que, dramática pero muy probablemente, lo único previsible es lo imprevisible. Con esta máxima, fruto del realismo que da la práctica y que quizás no sea especialmente tranquilizadora, hay que acometer cualquier lance, sueño o camino que se pretenda acometer por estas tan inciertas como tórridas tierras senegalesas.

Porque los obstáculos, por otra parte normales en cualquier adopción, aquí pueden llegar a magnificarse. Como ejemplo mencionaremos algo de lo que nos hemos enterado hoy mismo y que nos ha provocado tanta irritación como sorpresa:

Por lo visto, las reiteradas llamadas al Tribunal de Tambacounda por parte de un amigo senegalés de una de nuestras familias adoptantes, lejos de suponer un supuesto adelanto para dicha familia, ha conseguido levantar toda una barrera de suspicacias, especialmente en el fiscal. Hecho este, que a decir de un alto miembro del Tribunal, no debe de ser ajeno al notable retraso que tuvo el ministerio fiscal en emitir sus tan esperados informes sobre la adoptabilidad de los niños que, felizmente, hoy ya se encuentran en España.



En Senegal, que carece de un organismo central de adopciones, estas se obtienen judicialmente en un estrecho ámbito local y se basan, más allá de la mera legalidad de la demanda, que se presupone, en la confianza que todas las instituciones y autoridades, ya sean estas civiles, judiciales o incluso religiosas, han depositado en nosotros como valedores de las familias adoptantes, es decir de vosotros, y en donde cualquier injerencia por parte de algún interlocutor que no sea de CREIXER JUNTS puede romper esa confianza y buen quehacer que tanto nos ha costado establecer. Nos gustaría que esto se entendiese perfectamente.

Por nuestra parte nosotros entendemos vuestra impaciencia. Entendemos la angustia. La desesperanza del que espera. Pero, pedimos, una vez más confianza en nosotros y sensatez. En esta línea, nos viene a la memoria como, no hace demasiado tiempo, una desafortunada iniciativa de una familia adoptante en Vietnam, por querer ganar unos pocos días para la entrega de la que sería su hija consideró que lo mejor era salirse del camino oficial. No solo estuvo a punto de no adoptar, sino que dejó a varias decenas de familias que venían detrás al borde de que tampoco pudieran hacerlo…Hubimos de hacer malabarismos a todos los niveles para reconducir tan delicada situación. Todavía hoy no sabemos si fueron plenamente conscientes de lo que estuvieron a punto de provocar con su impaciencia.

Por lo que desde aquí os pedimos, por favor, que cualquier “iniciativa” vuestra,- por muy bien intencionada que sea-, nos sea consultada antes y evaluaremos conjuntamente sus posibles efectos y beneficios. Porque la experiencia nos ha demostrado que cualquier acción marcada fuera de nuestro camino puede ser contraproducente, para la familia que la promueve o para las siguientes, y lo más probable es que sea tanto para la una como para las otras.



Todo ello y ahora aun más, junto con la perspectiva que va dando una presencia casi permanente en este país, nos conducen poco a poco a ir atemperando nuestras primeras impaciencias con respecto al desesperante ritmo de la administración senegalesa e ir girando lentamente el prisma con el que casi despiadadamente les juzgábamos al inicio:

Debemos de admitir que todos los estamentos involucrados en los procesos adoptivos hacen su trabajo correcta y dignamente. Con sus medios precarios, con un afán creciente de,- previas investigaciones-, superar las reticencias sobre todo lo que venga “de fuera” y las suspicacias que les generamos ante nuestras “prisas de toubabs”, de blancos. Pero finalmente lo hacen a conciencia, eso sí, a su ritmo, al que hay que respetar, por mucho que nos pida el cuerpo lo contrario.

Tras este asunto y volviendo a la reunión celebrada recientemente en Sevilla con muchas de nuestras familias senegalesas, queremos destacar varios puntos:

En primer lugar en ella pudimos comprobar cómo algunas familias no estaban muy conformes con el hecho de que en el proceso en Tambacounda haya de realizarse dos viajes: Un primero para ser entrevistados por Protección de Menores y el otro para recoger la sentencia de acogimiento preadoptivo y con ella poder hacerse cargo de los niños.

Nosotros tampoco estamos de acuerdo. Y así se lo hicimos saber al Juez. Sin embargo, aunque nos ampare la ley y que nuestros informes psicosociales y nuestros certificados de idoneidad deberían ser respetados por las autoridades senegalesas, el Presidente del Tribunal de Tambacounda considera que no hacer estas entrevistas suponen un motivo de discriminación con respecto a los adoptantes nacionales que sí deben de realizarlas, distinción en la que no quiere caer. Por lo tanto, son lentejas, las tomas o las dejas: La familia que quiera adoptar en Tambacounda y quizás también en otras regiones, deberá hacer dos viajes.

Por otro lado, es bien cierto que la reseña facilitada por el Ministerio de A.A.E.E. español sobre la adopción en Senegal y sobre la que se basa la información que dan las diferentes Comunidades Autónomas habla de un solo viaje. Pero nos tememos muy mucho que hayan recabado su información exclusivamente de Dakar, puesto que la actual Jueza de Menores de esta ciudad no lo ve como su colega de la región oriental y acepta sin problema tanto las idoneidades como los informes emitidos por las autoridades españolas, obviando así la entrevista y necesitando por lo tanto de realizar un solo viaje. Sin embargo, no es menos cierto que nadie nos puede garantizar que si es sustituida por otro magistrado, este pueda interpretar el proceso de otra manera, por ejemplo como el del Juez de Tambacounda y requerir que el proceso se haga con entrevista de Protección de Menores y en dos viajes.




Pedimos sobre este tema una vez más capacidad de adaptación a un medio difícil, o al menos, comprensión.

Y aquellos que se consideren “engañados” por una información que, cuando se les facilitó era la correcta y que luego, al ir abriendo nuevas expectativas en otras regiones hubo que aceptar y adaptarnos a las costumbres locales,- y que por lo tanto cambió-, podemos ofrecerles que nos comuniquen su deseo de que solo quieren adoptar en Dakar, que hoy por hoy, solo exige un viaje. Eso sí, asumiendo el ritmo adoptivo de esta ciudad. Nuestro ofrecimiento está en pie: El que quiera exclusivamente Dakar que nos lo haga saber.

Otro tema a considerar es el hecho de que a varias de las familias les vence la idoneidad en breve y que, presumiblemente por razones de edad, su renovación solo se pudiera conceder con un rango de edad mayor al que tienen actualmente, dificultando su continuidad en el proceso adoptivo en Senegal al ser el perfil mayoritario de este país el de un menor de menos de tres años. Si bien, como es sabido por todos, la concesión de las idoneidades dependen exclusivamente de la Comunidad Autónoma correspondiente, desde CREIXER JUNTS vamos a exponer a la Administración este hecho que afecta a un determinado colectivo de familias para ver si se puede dar una solución que les permita continuar con su proyecto adoptivo.

Por otro lado y en términos generales, en dicha reunión se pudo percibir como a medida que avanza la espera y pasan los meses muchos ven unos resultados que les parecen insuficientes, y así determinadas familias van sucumbiendo a la desesperanza y con ella van perdiendo la confianza en nosotros. Es natural. Lo entendemos y así nos dejamos “encajar” deportivamente una serie de calificativos que en otras circunstancias hubieran supuesto una respuesta inmediata. Pero enmarcados en un proceso adoptivo entendemos perfectamente la desazón que se cierne sobre muchos de vosotros. En ese sentido consideramos que la máxima información que podáis recibir sobre Senegal, su singular proceso adoptivo y la situación concreta de vuestro expediente, redundará en restituir la confianza y las ilusiones depositadas en nosotros así como en recabar elementos de juicio que os permitan evaluar sosegadamente la viabilidad de vuestro proyecto adoptivo.

Por nuestra parte recordarles que, fuera de Dakar y ante la casi absoluta carencia de medios institucionalizados para acoger a menores en estado de desamparo, hemos iniciado un plan estratégico basado en fortalecer las relaciones con las autoridades de varias ciudades que consideramos de las más necesitadas del país y en las que otras instituciones se están ocupando de las estructuras necesarias para atender estas necesidades sociales. Primero fue en Tambacounda. Ahora, en breve, en Kaolack empezará a ponerse en marcha una iniciativa en esta misma línea. Y en la ciudad sureña de Ziguinchor estamos evaluando el pedir los permisos necesarios para ejercer nuestra actividad.



De esta forma vamos consolidando posiciones en áreas diferentes a Dakar, pero no nos olvidemos que la confianza que hemos generado se fundamenta principalmente en la acción social por lo que muchos de los menores de estas ciudades de los que tendremos noticia acabarán volviendo con algún miembro de su extensa familia. Otros, aquellos en lo que no hay una renuncia expresa de la familia irán a Aldeas SOS u otra institución; los demás, probablemente los menos, irán a la adopción, en donde las nacionales tendrán siempre prioridad sobre las internacionales.

Con este camino que hemos emprendido, que podemos calificar como de largo recorrido, creemos sinceramente que las autoridades senegalesas empiezan a no tener más reticencias sobre nuestra buena fe,- que en absoluto queremos emular a los del Arca de Zoé, que tanto daño colateral y directo nos han causado,- y que con ello, el ritmo de vuestras esperas irá cambiando a medida que vaya aumentando nuestra presencia y nuestra actividad en Senegal.

No queremos finalizar esta cuarta entrega de A RITMO DE SENEGAL sin decir algo que puede sonar a Perogrullo, y es que, obviamente es complicado pedirle a alguien que comprenda un proceso de por sí lento y farragoso situado en un contexto que le es extraño a la par que difícil:

Nada mejor para superar el desconocimiento que acercarse a conocer la realidad que pretendemos interpretar. Por ello les proponemos que conozcan Senegal, sus gentes, sus niños de la calle, sus problemas y como no, sus indiscutibles atractivos y quizás de esta forma comprendan realmente lo que significa adoptar en este país:

Sabemos que se están organizando una serie de RUTAS SOLIDARIAS para que hombres de empresa y personas de bien conozcan Senegal con el fin de que ayuden a dinamizar cualquier proyecto en pro de la infancia más necesitada. Por ello, no vemos inconveniente a que aquellas familias que, al margen de cualquier etapa de su proceso adoptivo, quieran conocer la tierra de origen de sus futuros hijos, la realidad senegalesa y el mundo de la infancia desamparada que la caracteriza, nos lo hagan saber y con mucho gusto intentaremos acoplarles en alguna de estas RUTAS SOLIDARIAS en tierras senegalesas.

Hasta pronto familias. Manguidem.
Volveremos.

Fernando Diago.
Coordinador Internacional de CREIXER JUNTS.


A dieciséis de febrero de 2011.






jueves, 13 de enero de 2011

A RITMO DE SENEGAL 3: VOLVEMOS

Con las maletas aún sin hacer, pero con el billete a Dakar en el bolsillo, me han pedido que redacte esta crónica a vuelapluma: Allá va.

Como era de esperar, los Reyes Magos son gente cumplidora. Siempre. Incluso en África. Sin embargo, sus múltiples compromisos y la evidente lejanía de sus respectivas tierras de origen con respecto a la punta más occidental de este inmenso continente hizo que sus regalos llegaran con unos días de previsible retraso. Es normal, no iban a ser ellos una excepción y romper así el ritmo natural de las cosas, tal como acontecen por estas tórridas latitudes desde tiempo inmemorial. Pero, al fin y al cabo, sus Majestades cumplieron y llegaron hasta Tambacounda, en lo más profundo y olvidado del país. No le quitemos mérito alguno.



Por nuestra parte llevábamos todas las Navidades persiguiendo al Juez de Tambacounda por teléfono. Sabíamos que tenía la documentación en la mano. El Fiscal había necesitado tres meses para emitir su informe, pero hacía tan solo unos pocos días que lo dio por concluido. Pero él, el Presidente del Tribunal, se había comprometido personalmente a que rápidamente resolvería nuestras demandas. Ya le tocaba pronunciarse, en un sentido o en otro. Pero no fue hasta ayer que finalmente logramos localizarlo. Y cumplió con su palabra, pues en seguida fue al grano: ­­- Veniros, que tengo aquí tres guardas preadoptivas para vosotros.- ¡Aleluya!


Se trata de una pareja de gemelos rollizos, risueños y orondos, imposibles de distinguir el uno del otro y que no paran de gatear, los cuales, pienso yo, que si han llegado así, a pesar de haberse criado por estas tierras del desamparo, no quiero ni pensar cómo van a desarrollarse en cuanto caten un chuletón o un buen cocido, de esos que tanto nos gustan por aquí. El otro, es un niño de grandes ojos, sensible, tímido y encantador, que cuando estuve con él por última vez hace unas pocas semanas me dijo en cuanto me vio, bajando la mirada, y con su lengua de trapo -¿Y Papá?­-


Aunque no es mi cometido, la convivencia de casi dos semanas y la familiaridad generada en nuestro anterior viaje a Tambacounda me hizo coger el teléfono y anunciarles la noticia personalmente a estas familias. Después de preguntarles protocolariamente que como habían pasado estas Fiestas, les suelto a bocajarro -¿Qué hacéis el sábado?- Tras un silencio más o menos prolongado, todos me contestaron exactamente lo mismo:

- Lo que tú nos digas-
- Me despedí de vosotros con un volveremos. Ahora ya nos toca. Volvemos. Nos vemos en Barajas-


Debo aclarar que tampoco es que sea mi cometido el acompañar a todas las familias en sus viajes. Sería inviable. Pero debo de reconocer también que tengo una cierta debilidad por las tierras y las gentes de este singular país en donde todo, personas, coches, cosechas y por supuesto, los procedimientos administrativos más simples parecen transcurrir permanentemente al borde de las calamidades más insospechadas. Pero, sobre todo, debo confesar que junto a los demás miembros de la ECAI, nos sentimos todos profundamente comprometidos en sacar adelante el proyecto de futuro y esperanza que CREIXER JUNTS viene desarrollando durante los últimos años en Senegal. Razones ambas, que sumadas, me conducen a no tener ningún reparo ni pereza en coger la maleta y volver para allá, muy especialmente en circunstancias como esta.


Sin embargo, no todo han sido regalos de Reyes. Desgraciadamente también nos han traído un paquete lleno de dolor y preocupación, y es que el expediente de la tercera familia que tenía una asignación en Tambacounda puede verse frustrado por una serie de circunstancias que yo calificaría de típicamente africanas, pero difíciles de digerir. Todo es muy complicado y lento, pero no vamos a tirar la toalla y lucharemos para encontrar una solución a ese caso.

Tenemos también la certeza que pronto habrá alguna asignación más en Tambacounda. Inshalá. Esperemos que llegue a buen puerto.

Pero en donde estamos realmente ilusionados es con la nueva Casa de Acogida que la FUNDACION CREIXER JUNTS, gracias a los generosos donativos que va recibiendo de los amigos de CREIXER JUNTS, está organizando en la ciudad de Kaolack. En unas pocas semanas empezará a ser operativa y seguramente nos dará muchas alegrías.



Aprovecho la ocasión para recordaros que la cooperación, la beneficencia y lo que en África llaman “lo social”, son elementos indispensables para nuestra permanencia en el Tercer Mundo. Y que ayudar a nuestra Fundación es, sobre todo, ayudar a la infancia más desprotegida, aquella, y no quiero ser crudo, que sin vuestro apoyo y aportación, quizás, no disponga de muchas esperanzas de supervivencia. Y no hablemos de todo lo demás.

CREIXER JUNTS también está haciendo unas prospecciones y las gestiones necesarias para acometer un nuevo proyecto. Se trata, de una tercera Casa de Acogida en Senegal, esta vez en la ciudad sureña de Ziguinchor, de todo lo cual os mantendremos oportunamente informados.




No quiero cerrar esta pequeña crónica sin acordarme de las familias que esperan pacientemente que les anunciemos que tienen un niño asignado. Sabemos cuánto tiempo llevan esperando y nos hemos comprometido a reunirles para darles información sobre la marcha de las cosas. Desde aquí quiero decirles que, a nuestro regreso las convocaremos. Muy probablemente será la primera semana de febrero, ya que nos gustaría poder decir que los niños han llegado a su hogar.

Hasta pronto familias. Manguidem.

Fernando Diago.
Coordinador Internacional de CREIXER JUNTS.


A doce de enero de 2011.

lunes, 4 de octubre de 2010

A RITMO DE SENEGAL 2


Tras la sequía, siempre llegan las lluvias. A veces llegan antes, otras después. Pero siempre llegan para el espíritu perseverante. Con su llegada renace la vida en todo su esplendor. Y con ella la esperanza. Sin embargo, como dice el refrán, nunca llueve a gusto de todos… A veces llueve demasiado, otras no lo suficiente.

En la segunda quincena de septiembre, en plena temporada de lluvias con un paisaje tan verde y resplandeciente como pródigo también de los temidos mosquitos, Carmen Cano, la Directora de CREIXER JUNTS, Begoña Ramos, asidua colaboradora de la Fundación y el que suscribe, junto a Amadou, nuestro representante local, nos desplazamos a Tambacounda para acompañar a tres estupendas familias.

El objetivo del viaje estaba claro. Se trataba básicamente de realizar las entrevistas que los de Protección de Menores debían de hacer a nuestras familias a instancias del Presidente del Tribunal Regional. Una vez allí, se intentaría avanzar todo lo posible por la fronda administrativa y judicial que impera en este país, intentando que tanto la presencia física de los demandantes como la puesta en evidencia del bien que supondría su adopción para los menores ayudasen a sacar del ralentí los lentos procesos que aun restaban por acometer.

jueves, 22 de julio de 2010

SENEGAL SEGUIMOS TRABAJANDO 21/07/2010

Tal y como se dijo en la reunión tenida en Sevilla con las familias de Senegal, en julio se viajó a Tambacounda. En las dos semanas de estancia, se mejoraron las relaciones institucionales y se mantuvieron reuniones con los servicios sociales y con el Juez, habiéndose llegado a un acuerdo sobre el trámite en la forma en que el actual Juez prefiere.

miércoles, 21 de julio de 2010

CRONICA DE MAKA COULIBANTAN

Apreciadas familias,

Siempre hemos tratado que entendáis lo difícil que es el trabajo de una ECAI y los esfuerzos y aventuras por las que tenemos que pasar para sacar adelante adopciones internacionales con las mejores garantías posibles.

Nos movemos en países con situaciones sociales complejas, con otras culturas, con diferentes costumbres y religiones, y conseguir resultados no siempre es fácil.

Nuestro coordinador responsable de los diferentes países ha representado a CRÉIXER JUNTS en una importante fiesta religiosa, vital para consolidar nuestra presencia en un país africano, y habiéndonos redactado una crónica de su viaje en un tono de humor respetuoso y afectivo, nos ha parecido que podía ser publicado en nuestro blog porque representa, no solo ese viaje, sino muchos otros también pintorescos que hemos tenido que vivir.

Espero que les sea ilustrativo y que les arranque una sonrisa.

lunes, 14 de junio de 2010

REUNION INFORMATIVA FAMILIAS SENEGAL

CITACION ASAMBLEA INFORMATIVA FAMILIAS ADOPTANTES EN LA REPUBLICA DE SENEGAL

En cumplimiento del compromiso asumido por la nueva dirección de Créixer Junts de mantener un mayor contacto con las familias que nos han elegido para tramitar su expediente de adopción, tengo el gusto de invitarles a una reunión informativa, con la asistencia de la nueva Directora General de Créixer Junts, DOÑA CARMEN CANO, en la que les informaremos de la situación actual en Senegal y trataremos de resolver sus inquietudes.

Día: Martes 22 de junio
Hora: Comienzo 17,30 horas, finalización 19,30 horas
Lugar: Salón de Actos Edificio SEVILLA 2, en Av. San Francisco Javier 9. SEVILLA

Un cordial saludo
MIGUEL ANGEL ANGUITA
Delegado Crecer Juntos Andalucía
Créixer Junts

A RITMO DE SENEGAL

No por ser probablemente las familias de Senegal las más pacientes y sufridas de todas aquellas que adoptan con nosotros van a ser de ninguna manera marginadas en nuestro blog recién inaugurado. Todo lo contrario. Ellas también tendrán, con esta, su sección exclusiva que les vaya informando de las novedades habidas en el país africano. En este sentido, consideramos que la filosofía de un blog es la de proporcionar noticias frescas y puntuales en las que se vayan “colgando” los avances producidos. Sin embargo, al ser esta la primera vez que nos asomamos a este medio para informaros sobre Senegal y que además nuestras familias senegalesas, son probablemente las que menor información han recibido sobre el conjunto del proceso adoptivo, dadas su novedad y complejidad, consideramos que por lo tanto son más que merecedoras de que comencemos profundizando, aunque solo sea un poco, en algunas circunstancias que juzgamos esenciales para entender la adopción en aquel acogedor país subsahariano y comprender las causas de los evidentes retrasos habidos en los procesos ya iniciados.

Al acercarnos a la parte mas positiva de realidad senegalesa, ante todo debemos de saber que la República de Senegal es prácticamente el único país del África Occidental que no se ha visto sometido, hasta ahora, ni a guerras civiles ni a golpes de Estado desde que obtuviera su Independencia hace ya 50 años. Este hecho, de vital importancia, supone que reúne la estabilidad política, social e institucional necesarias para el normal desarrollo de un proceso adoptivo. Además, y es otro hecho clave a considerar, es que tanto el marco jurídico como la organización administrativa del Estado son herederos directos de la etapa de colonización francesa y que por lo tanto contienen muchos elementos occidentales que nos son comunes, lo que para nosotros como españoles supone una evidente cercanía y clara ventaja.

Otro aspecto positivo a tener en cuenta es que, al contrario que la mayoría de los países africanos, hay una clara homogeneidad étnica y que las minorías existentes se entienden y se complementan tranquilamente en sus actividades productivas con la mayoría dominante wolof, sin entrar en conflicto entre ellas, tal como lo hacen en multitud de países vecinos. Este hecho, a pesar de las grandes bolsas de pobreza y marginalidad existentes y del carácter muy pacífico de sus gentes hace que, hasta ahora, Senegal sea uno de los países más seguros del continente negro. Además cuenta con una de las tasas de incidencia de sida menores de África y comparables a las de algunos países de nuestro entorno.

Por otra parte, la innegable importancia del elemento religioso islámico constituye una impronta determinante de la sociedad civil senegalesa a la que también homogeniza como elemento integrador y aglutinante, a pesar de estar dividida en varias cofradías o escuelas religiosas vinculadas a determinados sectores sociales, económicos y políticos. Pero esta presencia permanente del componente islámico es lo suficientemente pacífica para no impedir la convivencia de una sociedad civil en un marco jurídico y un Estado perfectamente laico aunque confesional. El Islam ha ido sustituyendo poco a poco al tradicional animismo africano y se ha fundido con él en un sincretismo que es más acusado en las etnias minoritarias en la medida que históricamente estas se habían visto apartadas de las formas de desarrollo que procedían del exterior: Islamización primero, colonización y globalización, después.

Como contrapartida, debemos de añadir, con matizaciones aparte, que el islamismo no ve con buenos ojos la figura de la adopción y mucho menos a manos de una familia no islámica. Sin embargo, insistimos, tanto el carácter laico de sus normas e instituciones, que sí permiten la adopción internacional, como a la llegada de toda una nueva generación de altos funcionarios que la entienden e incluso están decididamente a su favor al considerar que es una magnífica salida para aquellos menores que no tienen futuro en su medio social, constituyen elementos a tener muy en consideración a la hora de valorar positivamente la viabilidad del futuro de las adopciones internacionales en Senegal.

Aunque sin ánimo de ampliar excesivamente este breve análisis, tampoco podemos dejar de lado la trascendental cuestión idiosincrática del pueblo senegalés sin cuya inclusión el planteamiento general se queda corto: Enmarcados en un conjunto mayor que sería el africano, el senegalés comparte con los demás países del África Occidental valores tradicionales como la hospitalidad y la solidaridad. Ambos conceptos son clave para entender que el marco existente de relaciones de parentesco de origen tribal, ahora en descomposición, supone la presencia de una familia muy extensa, evidentemente mucho mayor de lo que puede ser la familia nuclear judeocristiana, y que llega a extenderse todo lo que haga falta con el fin de no dejar a ninguno de sus miembros en estado de desamparo. De esta forma los enfermos crónicos, inválidos, viudas, divorciadas y huérfanos son inmediatamente acogidos por otros miembros de la larga familia tribal africana como medida de supervivencia grupal. Con esta formula de solidaridad familiar tradicional la sociedad civil ocupa el lugar que debería tener una decidida actuación del Estado en la creación de medios institucionalizados alternativos como son los centros de acogida y los orfanatos. Aun hoy en día, desde su precariedad presupuestaria en la política de protección de menores, el Estado senegalés deja esta obligación ética y social en manos de órdenes religiosas, como en Dakar, y ONGs, (algunas de ellas subvencionadas generosamente con el dinero saudita) y otras entidades como Aldeas Infantiles SOS, y últimamente nosotros, CREIXER JUNTS asociación sin ánimo de lucro mediadora en adopción internacional y cuya financiación procede tan solo de las familias adoptantes, y la FUNDACIÓN CRÉIXER JUNTS cuya finalidad es la ayuda a la infancia, y cuyos fondos provienen de personas o empresas sensibilizadas con los más desprotegidos, hayan o no adoptado a través de la Asociación. Tanto la Asociación como la Fundación CRÉIXER JUNTS están totalmente desligadas de cualquier adscripción política, religiosa o ideológica.

De todo lo anterior se deduce una inusitada carencia de orfanatos en Senegal si lo comparamos con otros países de rentas nacionales equiparables. Así, tan solo quince o veinte años atrás, este marco social difícilmente hubiera podido dar cabida a la adopción internacional. Sin embargo, con las migraciones, primero del campo a la ciudad (Dakar es una macro urbe en un país relativamente poco poblado) y luego de esta hacia nuestras latitudes, y los cambios de mentalidad que conllevan, se va evidenciando una nueva realidad sociológica que está suponiendo el abandono de las costumbres y creencias más arraigadas de la tradición africana. En este proceso globalizador los conceptos de familia extensa, hospitalidad y solidaridad grupal se van retrayendo hacia el escaso tamaño y consideración que tiene de ellos la moderna sociedad global occidental.

Por lo tanto, podemos aseverar que la familia africana tradicional y extensible, tal como era concebida hasta ahora, está inmersa en un proceso de franca descomposición. Es un país en donde buena parte de la población masculina se encuentra en la diáspora migratoria o en el proyecto de estarlo, y en donde hábitos tan habituales como la poligamia se van relegando a determinadas clases sociales. En donde son cada vez más numerosas practicas, tan denostadas como antaño inusuales, del abandono de un menor al que se considera que difícilmente se le va a poder sacar adelante. Embarazos habidos fuera del matrimonio o cuando el marido lleva años trabajando en otro continente tienen muchas veces la terrible consecuencia de, a su vuelta, abandonar a la criatura a su suerte en medio del acechante campo africano.

En todo este contexto empieza a emerger de forma destacada la figura de la mujer que se constituye como el principal eje vertebrador de la nueva sociedad africana y por extensión, de la senegalesa. El futuro de África pivota sobre la mujer... a pesar del enorme machismo reinante.

Una vez habiendo intentado delimitar de alguna manera el singular panorama social y cultural de este país, podemos pasar a comentar los hechos concretos de nuestra labor en cuanto a las adopciones se refiere. Definida la realidad social en donde nos movemos, tanto como ONG acreditada en Senegal, como ECAI y como FUNDACION aparte, todas ellas cobran todo su sentido fundacional en la finalidad de dar una oportunidad de esperanza a un colectivo cada vez más numeroso de menores que se encuentran en total estado de desamparo y desafección, no solo mejorando sus condiciones de vida sino además, sin el animo de caer en dramatismos ni sensiblerías, incluso ayudando decididamente con nuestra intervención a que sobrevivan, lisa y llanamente.

A tal efecto, no solo vimos de inmediato la necesidad de abrir nuestra propia casa de acogida de menores, sino que nos involucramos decididamente en proyectos de más amplia envergadura como la de ayudar a todo un poblado cercano a Tambacounda a mejorar su capacidad productiva agrícola y con ella indirectamente elevar el nivel de vida de las familias, reducir las tasas de abandono infantil y en definitiva, potenciar la estabilidad de las economías familiares, ayudando también así a la infancia necesitada. En esta dirección, nuestra Fundación va a poner en breve a disposición del citado poblado un tractor gracias a la desinteresada aportación de un Club Rotary y a la colaboración de varias de nuestras familias adoptantes que han contribuido para cubrir los gastos de envío.

Con orgullo podemos también contarles que con los fondos generosamente donados a nuestra Fundación Creixer Junts, esta puso los medios necesarios para poder inaugurar nuestro primer orfanato senegalés en julio de 2009 en la ciudad de Tambacounda, capital de una región caracterizada por las tasas más elevadas de analfabetismo, mortandad infantil, madres fallecidas en el parto y extrema pobreza del país.

Actualmente, en cuanto la amplitud de nuestros fondos y la generosidad de nuestros donantes así lo permitan, tenemos como proyecto abrir otra casa de acogida de menores en la ciudad de Kaolack, y de ampliar de medios tanto deportivos -con la ayuda de F.C. Barcelona- como informáticos al Centro Polivalente de Menores de esta ciudad que alberga a un buen centenar de adolescentes desamparados y de incierto futuro.

Va a hacer ahora un año que llegó a España nuestro primer chiquillo senegalés. En estos últimos meses hemos ido sentando las bases necesarias con el fin de ir alcanzando un ritmo y numero más elevado y regular de menores senegaleses que una vez agotadas todas las vías, llámese encontrar a los padres biológicos, o, adopción nacional, puedan ser adoptados definitivamente por nuestras pacientes, solidarias y comprometidas familias españolas.

Con respecto a los demás países en donde adoptamos, Senegal presenta una carencia institucional que se nos ofrece como una dificultad añadida cuya superación exige multitud de esfuerzos, medios, ilusión, tiempo y el padecimiento de no pocos contratiempos: Efectivamente, al contrario de otros países, Senegal no cuenta con una institución central o territorial de adopciones que aglutine toda la información de los menores disponibles para asignarlos finalmente a las familias demandantes, tal como se hace en casi todos los demás países de adopción.

A los que no estén demasiado familiarizados con la complejidad de un proceso adoptivo, esta carencia quizás no les diga demasiado, pero desde el punto de vista operativo supone en definitiva que la ECAI, en vez de poner la demanda en una lista de espera oficial y esperar a que este organismo asigne un menor, aquí debe de comenzar un largo proceso:

Este empieza con la localización, ya sea por nuestra ONG o por parte de Protección de Menores de algún menor en estado de abandono o indefensión. Tanto el delegado del Gobierno, Policía local, autoridades locales de los poblados colindantes como ONGs varias colaboran asimismo en esta localización; prosigue el proceso con su traslado, si así lo aconsejan las circunstancias, a nuestra casa de acogida, ya que Protección de Menores no dispone de los medios ni las instalaciones necesarias para ello. Continúa por nuestra parte instando a este organismo provincial para que incoe lo antes posible a su vez ante el Juzgado correspondiente el expediente de abandono con el fin de legalizar su situación jurídica (Certificado de nacimiento, declaración de abandono, renuncia de patria potestad si la hubiere etc). Toda vez que mientras tanto, CREIXER JUNTS se hace cargo totalmente del menor durante todo ese periodo en cuanto alojamiento, manutención y cuidados se refiere. Transcurridos los plazos legales preceptivos y una vez aclarada por completo su situación jurídica volvemos a instar a Protección de Menores para que haga una preasignación del menor con algunas de nuestras familias españolas. Y finalmente nos ocupamos de demandar su guarda provisional primero y su adopción después, respetando un largo proceso de cautelas, plazos y disposiciones legales tanto de España como de Senegal. Como podemos comprender esto exige mucha dedicación, organización y medios muy superiores a los emplazados en otros países en donde adoptamos; además de poder suponer para las familias que esperan a su hijo, un más que notable tiempo de espera... Queremos aclarar que no todos los niños acogidos en nuestra “pouponnière” son adoptables, ya que, si aparece algún familiar puede ser que nos quedemos el niño en guarda legal hasta que pueda ser alimentado por la familia, o, si la pobreza de ésta fuera extrema, derivar el menor cuando alcance los tres años de edad, a las Aldeas S.O.S., donde podrá seguir siendo visitado por los familiares.

En los últimos meses CREIXER JUNTS organizó dos viajes diferentes a este país con el fin de poner en marcha el dispositivo necesario para la llegada regular de las ansiadas asignaciones. El primero de ellos tuvo por objetivo afianzar la puesta en marcha de nuestra casa de acogida, la Pouponnière de Tambacounda. Una vez conseguido, la segunda misión de nuestro equipo trasladado fue dedicarse íntegramente a fomentar las relaciones institucionales. Así logramos romper ciertas reticencias que, fruto de la desconfianza que daba el desconocimiento de la labor de nuestra ECAI en relación con la adopción internacional y que se manifestaba en forma de justificaciones ideológicas, religiosas e incluso por discriminaciones de índole racial o de género, ralentizaban en exceso la buena marcha de nuestras demandas de adopción. Recuerden que el muy desafortunado episodio del Arca de Zoé en el Chad coincidió aproximadamente con nuestras primeras visitas para acreditarnos en este país y que su infausto recuerdo permanece todavía en la mente de no pocos jueces y miembros de la Protección de Menores de Senegal. Y con razón.

Superamos finalmente estas barreras de la incomprensión, pero en el camino piensen que un juez nos llegó incluso a decir que no abriría ni tan siquiera uno de nuestros expedientes de adopción hasta que no supiera quienes éramos y cuales eran nuestras verdaderas intenciones, llegando al extremo de mencionar que quién le podía garantizar que a los menores senegaleses les íbamos a tratar en España como a un igual y no se iba a traficar ni hacer barbaridades con ellos... (Una vez aceptados, tras varias semanas de entrevistas y reuniones, el mismo magistrado nos reconoció que personalmente le parecía que la adopción internacional era... la mejor salida en muchos casos). Piensen asimismo que la primera vez que mencionamos a Protección de Menores sobre la conveniencia de que el menor tuviera un dossier médico lo más completo posible con el fin de controlar su estado de salud, y que obviamente pagarían nuestras familias ya que esta institución no tiene medios para hacerlo, fue interpretado como de posible motivo de discriminación de un menor africano por parte de nuestras familias europeas...

Sin embargo, a pesar de este cúmulo de dificultades de toda índole encontradas en nuestro camino, una vez puestos los medios materiales necesarios y aportado la suficiente confianza en determinados medios institucionales sobre las buenas intenciones de nuestra labor como ECAI y sobre la solvencia moral de nuestras familias seleccionadas por la Administración española para ser futuros padres adoptivos de pequeños senegaleses, en CREIXER JUNTS consideramos que contamos con la organización operativa necesaria para que la vía a la normalización de las adopciones en Senegal esté ya definitivamente abierta.

Permanecen en el proceso de adopción todavía algunos componentes ralentizadores que no son más que muestras evidentes de la singularidad senegalesa y que imponen a su vez un ritmo que a muchos nos puede llegar a desesperar, pero con los que, obviamente, todos tendremos que aprender a convivir. Desde el terrible suceso de fallecimiento por muerte súbita de un menor que ya había sido preasignado a nuestra entidad, hasta la inesperada aparición de una demanda de adopción nacional anterior a la nuestra y por lo tanto con todo el derecho a tener prioridad en el proceso judicial. Hasta otros hechos de menor calado, como los retrasos inexplicables en la elaboración de los informes médicos, pequeños errores en las traducciones juradas, en los imperdonables retrasos en los envíos por mensajero hechos por medio de una firma de reconocido prestigio, o la ausencia durante dos semanas del único funcionario que podía legalizar nuestros documentos en todo el país...

Estos últimos sucesos, aún formando parte de lo que entendemos por la realidad africana, forman parte de una cadena de hechos que intentaremos ir mejorando con el paso del tiempo y el rodar de los expedientes, y para los que pedimos toda vuestra comprensión. Debéis entender: África es así. Una vez sobre el terreno, una vez en medio de Senegal, estamos seguros que la totalidad de nuestras familias entenderán perfectamente lo complejo de la situación y las causas de tanto retraso en la consecución de sus anhelos, así como la dificultad que entraña hacer una buena labor en determinadas condiciones definidas por la adversidad y la precariedad, aunque también por la buena voluntad y simpatía sin par de un pueblo repleto de virtudes.

Si nos referimos al ámbito de lo concreto y de las últimas noticias, éstas sólo pueden ser calificadas como más que esperanzadoras aunque para algunos puedan parecerles tardías: los expedientes que ya tienen preasignación se presentan esta semana en el Juzgado correspondiente y están a la espera de que el Juez fije la fecha de la audiencia en la que se concederá a nuestras familias la guarda provisional preadoptiva para poder llevarse a su hijo a España y más tarde poder solicitar la adopción plena.

Las siguientes familias de la lista que aún no tienen asignación alguna tendrán que esperar un poco más puesto que se precisa más tiempo para disponer de un informe sobre la situación legal de los menores existentes y de su posible adoptabilidad y proceder así a una preasignación. Pero la existencia de menores en situación legal de ser adoptados empieza ya a ser una realidad. La lista empezará a moverse, a ritmo africano, pero a moverse al fin y al cabo. Con ello queremos decir que no importa en donde estuvieran situados vuestros expedientes, estos irán avanzando. En cuanto aparezca un menor preasignado esté donde esté, aún estando vuestro expediente en otra jurisdicción territorial, se trasladará rápidamente el expediente y se pedirá su guarda y custodia provisional respetando en la medida de lo posible el orden de nuestro registro y a la compatibilidad de rangos de edad.

Permanecemos en permanente contacto con nuestro diligente representante de Senegal, y en cuanto sepamos las fechas en concreto en las que podrán viajar estas familias a la región de Tambacounda, lo que confiamos que sea lo antes posible, se lo comunicaremos de inmediato a ellas y “colgaremos” la buena noticia en la sección “A RITMO DE SENEGAL”, que hoy iniciamos con esta larga y farragosa, pero creemos que necesaria, exposición en nuestro blog para que todas las demás familias “senegalesas” puedan estar puntualmente informadas.

Hasta pronto familias, hasta pronto senegaleses.

Fernando Diago
Coordinador Internacional


A catorce de junio de 2010